Staff MT
10-may-2007, 10:44
La eliminación a manos del Cúcuta de la Copa Libertadores, marca también el fin de una era corta, pero trascendental, de los Diablos Rojos del Toluca.
Lamentablemente en el futbol, como en muchas otras situaciones de la vida, lo último es lo que queda en la memoria y para muchos Américo "Tolo" Gallego se va de los Rojos por la puerta de atrás por la triste actuación en el Clausura 2007 donde sumó 11 empates y su rápido e inesperada eliminación de la justa continental a manos del desconocido Cúcuta colombiano, sin embargo, los dos años del "Tolo" en territorio mexicano representan una de las etapas más brillantes en la historia del equipo mexiquenses, insisto, a pesar de su corta duración.
Los recuerdos en la memoria poco a poco se irán desvaneciendo y lo único que quedará serán los números y los resultados obtenidos durante los 24 meses en los que el argentino vivió de todo y que, sin duda y pese a sus detractores, son dignos de un reconocimiento no solamente de la Directiva que encabeza Rafael Lebrija sino de la misma ciudad toluqueña, a la cual puso en un pendaño importante a nivel internacional.
Quizá por su forma de ser (parco y seco con la prensa), por su imagen (nunca fue afecto a vestirse como el resto de los técnicos) o tal vez por su nacionalidad (a su llegada miles no querían saber nada de los argentinos gracias a La Volpe). Lo cierto es que desde su llegada, América Gallego fue blanco de críticas, la primera de ellas cuando prometió que el Toluca sería el máximo productor de futbolistas del futbol mexicano y que además pelearían por campeonatos.
Más tardó en prometer que en cumplir. En su primer torneo le dio a los Diablos el octavo título de su historia; obviamente lo hizo con una escuadra llena de experiencia, pero ya comenzaban a sonar los nombres, en la cantera y en el Atlético Mexiquense, de quienes estaban en el ojo del argentino. No fue ni el más espectacular, ni el más productivo, pero ese Toluca del Apertura 2005 ya tenía un sello característico, que era sólidez y efectividad. Esa fue la carta de presentación de Gallego que a muchos les dolió.
Los mejores momentos de la "era Gallego" en Toluca vendrían en los dos siguientes torneos: Clausura y Apertura 2006. La combinación de juventud y experiencia le fue dando un toque muy especial a los Diablos, al grado de que sus críticos tuvieron que reconocer la calidad del futbol que ofrecieron. En el año anterior ya estaba claro que Gallego si cumpliría lo que habló a su llegada y comenzaron a aparecer nombres como el de Carlos Esquivel, Iván Castillejo , Ismael Valadéz, Moisés Velazco, Jorge Oropeza, Jonathan Arias, Salvador Reyes, Isaac Cherem, entre otros, quienes recibían la oportunidad de jugar en la máxima categoría. Algunos otros no fueron debutados por él, pero si recibieron toda la confianza y hoy son parte importante del primer equipo.
De la mano de esta sinergia, Toluca jugó a gran nivel y llegó a grandes alturas: Semifinalista en el Clausura y Subcampeón en el Apertura, demostrando, además, que solo es un mito el no poder pelear por el título en la Liga y en la competencia internacional a la vez. Además del subcampeonato, jugó gran Copa Sudamericana, lamentablemente se quedó también en la orilla. Por si fuera poco se convirtieron en Campeón de Campeones.
Resultaría innecesario comparar la era de Enrique Meza con la de Américo Gallego en Toluca por muchas cuestiones, entre ellas por los títulos y el espectáculo que ofreció a la tribuna, pero de lo que si estoy seguro es que el "Tolo", en sólo dos años, demostró su calidad como entrenador y - quizá su única ventaja sobre Meza- deja una estructura muy sólida, que sumada a una elección correcta de su sucesor, permitirá continuar con los años de bonanza en la gestión de Rafael Lebrija al frente de los Diablos Rojos del Toluca.
Lamentablemente en el futbol, como en muchas otras situaciones de la vida, lo último es lo que queda en la memoria y para muchos Américo "Tolo" Gallego se va de los Rojos por la puerta de atrás por la triste actuación en el Clausura 2007 donde sumó 11 empates y su rápido e inesperada eliminación de la justa continental a manos del desconocido Cúcuta colombiano, sin embargo, los dos años del "Tolo" en territorio mexicano representan una de las etapas más brillantes en la historia del equipo mexiquenses, insisto, a pesar de su corta duración.
Los recuerdos en la memoria poco a poco se irán desvaneciendo y lo único que quedará serán los números y los resultados obtenidos durante los 24 meses en los que el argentino vivió de todo y que, sin duda y pese a sus detractores, son dignos de un reconocimiento no solamente de la Directiva que encabeza Rafael Lebrija sino de la misma ciudad toluqueña, a la cual puso en un pendaño importante a nivel internacional.
Quizá por su forma de ser (parco y seco con la prensa), por su imagen (nunca fue afecto a vestirse como el resto de los técnicos) o tal vez por su nacionalidad (a su llegada miles no querían saber nada de los argentinos gracias a La Volpe). Lo cierto es que desde su llegada, América Gallego fue blanco de críticas, la primera de ellas cuando prometió que el Toluca sería el máximo productor de futbolistas del futbol mexicano y que además pelearían por campeonatos.
Más tardó en prometer que en cumplir. En su primer torneo le dio a los Diablos el octavo título de su historia; obviamente lo hizo con una escuadra llena de experiencia, pero ya comenzaban a sonar los nombres, en la cantera y en el Atlético Mexiquense, de quienes estaban en el ojo del argentino. No fue ni el más espectacular, ni el más productivo, pero ese Toluca del Apertura 2005 ya tenía un sello característico, que era sólidez y efectividad. Esa fue la carta de presentación de Gallego que a muchos les dolió.
Los mejores momentos de la "era Gallego" en Toluca vendrían en los dos siguientes torneos: Clausura y Apertura 2006. La combinación de juventud y experiencia le fue dando un toque muy especial a los Diablos, al grado de que sus críticos tuvieron que reconocer la calidad del futbol que ofrecieron. En el año anterior ya estaba claro que Gallego si cumpliría lo que habló a su llegada y comenzaron a aparecer nombres como el de Carlos Esquivel, Iván Castillejo , Ismael Valadéz, Moisés Velazco, Jorge Oropeza, Jonathan Arias, Salvador Reyes, Isaac Cherem, entre otros, quienes recibían la oportunidad de jugar en la máxima categoría. Algunos otros no fueron debutados por él, pero si recibieron toda la confianza y hoy son parte importante del primer equipo.
De la mano de esta sinergia, Toluca jugó a gran nivel y llegó a grandes alturas: Semifinalista en el Clausura y Subcampeón en el Apertura, demostrando, además, que solo es un mito el no poder pelear por el título en la Liga y en la competencia internacional a la vez. Además del subcampeonato, jugó gran Copa Sudamericana, lamentablemente se quedó también en la orilla. Por si fuera poco se convirtieron en Campeón de Campeones.
Resultaría innecesario comparar la era de Enrique Meza con la de Américo Gallego en Toluca por muchas cuestiones, entre ellas por los títulos y el espectáculo que ofreció a la tribuna, pero de lo que si estoy seguro es que el "Tolo", en sólo dos años, demostró su calidad como entrenador y - quizá su única ventaja sobre Meza- deja una estructura muy sólida, que sumada a una elección correcta de su sucesor, permitirá continuar con los años de bonanza en la gestión de Rafael Lebrija al frente de los Diablos Rojos del Toluca.