(CEMENTERO)
10-abr-2009, 20:38
El primer torneo con el nuevo formato, dejó entrever las ventajas y los puntos a corregir para que el nivel sea cada vez mejor.
Por Tomás Fregoso de Goal.com
Ahora que la nueva Liga de Campeones de Concacaf ha definido a sus finalistas, en GOAL.COM hacemos un análisis a lo que ha sido un torneo que tiene para crecer en todas sus áreas.
No cabe duda que al haber mayor participación de clubes del área de Concacaf, el roce y la experiencia hará elevar el nivel de juego de escuadras caribeñas principalmente, a quienes se les considera las más débiles de la zona.
Al darse enfrentamientos entre caribeños, centro y norteamericanos, crece el conocimiento de las características y cualidades de cada uno y eso debe elevar la competitividad de las Eliminatorias Mundialistas a futuro.
Además, poco a poco los jugadores talentosos de países menos conocidos, podrán ir accediendo a mejores ligas como la guatemalteca, salvadoreña, hondureña y MLS, llegando hasta la mexicana, que al asegurar el título, se ha revalidado como la mejor del área.
Sorprenden dos cosas principalmente, la poca competitividad mostrada por los equipos de la MLS y el buen trabajo realizado por el Puerto Rico Islanders, conjunto que mostró la mayor conjunción en todo el certamen y cuya determinación los mantuvo en competencia hasta la última instancia.
No sería sorprendente que se diera una 'desmantelación' de esta escuadra y que la MLS sea principal receptor de jugadores como Sandy Gbandi, Peter Villegas, Nicholas Addlery y Jaggie Jagdeosingh, además del propio técnico, el norirlandés Colin Clarke, quien se ha revelado como un buen estratega y que merece dirigir en una liga de mayor nivel a la Segunda División de Estados Unidos.
El sistema de competencia es bueno, pero debe evitarse que se repitan casos como el de los encuentros Marathón-Saprissa y Houston Dynamo-Firpo, que le dieron alguna ventaja a estos equipos sobre otros de sus grupos, al haberse postergado y programado después de que se habían jugado el resto de los partidos de cada sector.
El tema de las canchas, es otro elemento a mejorar conforme siga este formato. Se debe ser más estricto con los parámetros de los campos, para evitar que se presenten lesiones en los jugadores a causa del estado del terreno.
Así mismo, el arbitraje debe ser apoyado para que crezca en su nivel y que el criterio de los silbantes sea el adecuado para suspender un encuentro ante condiciones climáticas como las que se presentaron en el Islanders-Santos.
Que las evaluaciones arbitrales sean más estrictas, para evitar que un elemento tan malo como el canadiense Paul Ward, repita como juez central a los pocos días de haber tenido una pésima actuación en el Honduras-México, donde las repeticiones desnudaron que convalidó dos tantos ilegales a Costly, quien utilizó la mano para ganar el balón en el primer gol y en el tercero estaba en un claro fuera de juego.
En cuanto a los finalistas Cruz Azul y Atlante, se puede decir que se han ganado a pulso su sitio en la pelea por el boleto al Mundial de Clubes.
En el caso de los celestes, la llamada 'Suerte de Campeón' parece estarlos acompañando, al acceder a Cuartos de Final por el triunfo de Marathón de Honduras ante Saprissa de Costa Rica y a saber sorterar las dificultades que los Islanders le pusieron en toda su eliminatoria.
Por su parte, los Potros han mostrado un mejor nivel que en la liga azteca y la determinación por conseguir el pase al Mundial de Clubes, los ha llevado a estar a un paso y es seguro que harán hasta lo imposible para alcanzar ese objetivo.
En general y pese a fáciles comentarios en diversos medios sobre la falta de nivel en el certamen regional, la Concacaf ha acertado en la conformación de este torneo y solamente el tiempo irá confirmando los puntos que hemos podido observar.
Por Tomás Fregoso de Goal.com
Ahora que la nueva Liga de Campeones de Concacaf ha definido a sus finalistas, en GOAL.COM hacemos un análisis a lo que ha sido un torneo que tiene para crecer en todas sus áreas.
No cabe duda que al haber mayor participación de clubes del área de Concacaf, el roce y la experiencia hará elevar el nivel de juego de escuadras caribeñas principalmente, a quienes se les considera las más débiles de la zona.
Al darse enfrentamientos entre caribeños, centro y norteamericanos, crece el conocimiento de las características y cualidades de cada uno y eso debe elevar la competitividad de las Eliminatorias Mundialistas a futuro.
Además, poco a poco los jugadores talentosos de países menos conocidos, podrán ir accediendo a mejores ligas como la guatemalteca, salvadoreña, hondureña y MLS, llegando hasta la mexicana, que al asegurar el título, se ha revalidado como la mejor del área.
Sorprenden dos cosas principalmente, la poca competitividad mostrada por los equipos de la MLS y el buen trabajo realizado por el Puerto Rico Islanders, conjunto que mostró la mayor conjunción en todo el certamen y cuya determinación los mantuvo en competencia hasta la última instancia.
No sería sorprendente que se diera una 'desmantelación' de esta escuadra y que la MLS sea principal receptor de jugadores como Sandy Gbandi, Peter Villegas, Nicholas Addlery y Jaggie Jagdeosingh, además del propio técnico, el norirlandés Colin Clarke, quien se ha revelado como un buen estratega y que merece dirigir en una liga de mayor nivel a la Segunda División de Estados Unidos.
El sistema de competencia es bueno, pero debe evitarse que se repitan casos como el de los encuentros Marathón-Saprissa y Houston Dynamo-Firpo, que le dieron alguna ventaja a estos equipos sobre otros de sus grupos, al haberse postergado y programado después de que se habían jugado el resto de los partidos de cada sector.
El tema de las canchas, es otro elemento a mejorar conforme siga este formato. Se debe ser más estricto con los parámetros de los campos, para evitar que se presenten lesiones en los jugadores a causa del estado del terreno.
Así mismo, el arbitraje debe ser apoyado para que crezca en su nivel y que el criterio de los silbantes sea el adecuado para suspender un encuentro ante condiciones climáticas como las que se presentaron en el Islanders-Santos.
Que las evaluaciones arbitrales sean más estrictas, para evitar que un elemento tan malo como el canadiense Paul Ward, repita como juez central a los pocos días de haber tenido una pésima actuación en el Honduras-México, donde las repeticiones desnudaron que convalidó dos tantos ilegales a Costly, quien utilizó la mano para ganar el balón en el primer gol y en el tercero estaba en un claro fuera de juego.
En cuanto a los finalistas Cruz Azul y Atlante, se puede decir que se han ganado a pulso su sitio en la pelea por el boleto al Mundial de Clubes.
En el caso de los celestes, la llamada 'Suerte de Campeón' parece estarlos acompañando, al acceder a Cuartos de Final por el triunfo de Marathón de Honduras ante Saprissa de Costa Rica y a saber sorterar las dificultades que los Islanders le pusieron en toda su eliminatoria.
Por su parte, los Potros han mostrado un mejor nivel que en la liga azteca y la determinación por conseguir el pase al Mundial de Clubes, los ha llevado a estar a un paso y es seguro que harán hasta lo imposible para alcanzar ese objetivo.
En general y pese a fáciles comentarios en diversos medios sobre la falta de nivel en el certamen regional, la Concacaf ha acertado en la conformación de este torneo y solamente el tiempo irá confirmando los puntos que hemos podido observar.