Staff MT
30-dic-2008, 10:55
La historia de siempre. En las últimas horas del año, vienen a la mente los mismos deseos para el 1 de enero.
Cada quien sabrá qué le hace falta y qué puede lograr (si se compromete de verdad). Destacar las fortalezas y carencias de nuestro balompié hoy no es exactamente mi objetivo.
Lo que me gustaría, es hacer ver que cualquiera que sea, debería trabajarse con mayor ahínco: ¿Billete o trofeos? ¿Negocio o reconocimiento deportivo?
Está claro que este 2008 fue mucho mejor lo primero que lo segundo. La pregunta sería si ¿así nos quedamos?
Yo creo que mientras mejor esté lo deportivo, más jugoso será lo económico, y estoy convencido en que si le preguntamos a los directivos de nuestro deporte por su meta en el 2009 responderán: ambos.
Me llamó la atención la buena entrada que registró el Estadio Jalisco el pasado fin de semana para el juego de preparación entre Chivas y Necaxa. La Directiva del Rebaño, regaló boletos y la gente asistió gustosa al Monumental de la Calzada Independencia.
El horno no está para bollos. En nuestro país se deberá cuidar más el dinero y para los paisanos en Estados Unidos también vendrá un año muy apretado (muchos connacionales se las están viendo duras en el pedregoso sueño americano).
Esto no es como el béisbol. En las Grandes Ligas, los juegos de Pretemporada producen cientos de millones de dolares en tan sólo un mes en que los equipos de la Gran Carpa hacen campamento en tierras de California, Arizona y La Florida. En México, el futbol que es el principal deporte, no impacta ni remotamente en semejante negocio previo a las fases definitivas o los contados juegos de convocatoria popular (Clásicos).
La aparatosa inversión americanista para el próximo Clausura me saca los ojos en la víspera de uno de esos años de los que algo que no sobrará sera el dinero.
Yo no sé si toda esa gente acostumbrada a llenarse las carteras alrededor del futbol estén verdaderamente conscientes de la merma que le espera a su jugosa bonanza.
Creo que deberíamos todos cuidar mejor lo que tenemos y hacerlo crecer con inteligencia y esfuerzo. Y en el futbol, no nos caería mal regresar un poco a los fundamentos: Jugar para divertirnos y festejar ganando partidos y campeonatos antes que esperar que el dinero sea nuestra principal recompensa.
Cada quien sabrá qué le hace falta y qué puede lograr (si se compromete de verdad). Destacar las fortalezas y carencias de nuestro balompié hoy no es exactamente mi objetivo.
Lo que me gustaría, es hacer ver que cualquiera que sea, debería trabajarse con mayor ahínco: ¿Billete o trofeos? ¿Negocio o reconocimiento deportivo?
Está claro que este 2008 fue mucho mejor lo primero que lo segundo. La pregunta sería si ¿así nos quedamos?
Yo creo que mientras mejor esté lo deportivo, más jugoso será lo económico, y estoy convencido en que si le preguntamos a los directivos de nuestro deporte por su meta en el 2009 responderán: ambos.
Me llamó la atención la buena entrada que registró el Estadio Jalisco el pasado fin de semana para el juego de preparación entre Chivas y Necaxa. La Directiva del Rebaño, regaló boletos y la gente asistió gustosa al Monumental de la Calzada Independencia.
El horno no está para bollos. En nuestro país se deberá cuidar más el dinero y para los paisanos en Estados Unidos también vendrá un año muy apretado (muchos connacionales se las están viendo duras en el pedregoso sueño americano).
Esto no es como el béisbol. En las Grandes Ligas, los juegos de Pretemporada producen cientos de millones de dolares en tan sólo un mes en que los equipos de la Gran Carpa hacen campamento en tierras de California, Arizona y La Florida. En México, el futbol que es el principal deporte, no impacta ni remotamente en semejante negocio previo a las fases definitivas o los contados juegos de convocatoria popular (Clásicos).
La aparatosa inversión americanista para el próximo Clausura me saca los ojos en la víspera de uno de esos años de los que algo que no sobrará sera el dinero.
Yo no sé si toda esa gente acostumbrada a llenarse las carteras alrededor del futbol estén verdaderamente conscientes de la merma que le espera a su jugosa bonanza.
Creo que deberíamos todos cuidar mejor lo que tenemos y hacerlo crecer con inteligencia y esfuerzo. Y en el futbol, no nos caería mal regresar un poco a los fundamentos: Jugar para divertirnos y festejar ganando partidos y campeonatos antes que esperar que el dinero sea nuestra principal recompensa.