Staff MT
29-sep-2008, 09:23
Debería escribir sobre el América y la fabulosa actuación de Salvador Cabañas. Tendría que comentar sobre la paternidad que el Guadalajara ejerce sobre el Atlas; la mística que poseen los clubes grandes, esa inefable fuerza que lleva a los equipos de tradición a ganar los Clásicos, y esa cultura del triunfo que los separa del resto de sus rivales. Pero no lo haré. Hoy quiero contarte una historia de inspiración. Deseo relatarte un esfuerzo mucho más valioso, una labor capaz de cambiar una vida.
La mañana del 12 de octubre de 2003, Steve Isenberg, un Médico Cirujano especializado en lesiones de cuello, concluyó al borde de las lágrimas el Maratón de Chicago luego de un esfuerzo devastador. En aquel momento, Steve tenía 58 años de edad y una poderosa emoción que lo llevó hasta la meta. Apenas se recuperó, Steve acudió al hospital para visitar a su amigo Les Brown, quien yacía en cama, lleno de sondas, luchando contra el cáncer de próstata. Al verlo consumido por la enfermedad, lo único que Steve atinó a hacer fue sacar la medalla que había obtenido en la carrera y la colocó alrededor del cuello de su amigo. "Quiero que tengas esta medalla. Estás corriendo un maratón mucho más difícil que el que yo completé", le dijo.
Semanas más tarde, antes de morir, Les Taylor le comentó a Steve cuánto apreciaba la presea y cuánto le había ayudado en los momentos más difíciles de la enfermedad. Steve quedó tocado tan profundamente por las palabras de su amigo, que a partir de ese día fundó una asociación sin fines de lucro llamada "Medals 4 mettle" ("Medallas a la Entereza": www.medals4mettle.org), la cual recolecta medallas y las dona a gente que a diario batalla con enfermedades crónicas o terminales como reconocimiento a su coraje y determinación.
Desde entonces, la organización presidida por este cirujano residido en Indianápolis, obtiene donaciones de medallas de miles de maratonistas de todo el mundo, no sólo atletas recreativos, sino también profesionales que se han unido a la causa y regalan sus más preciados trofeos. La mayoría de las preseas son donadas a niños que enfrentan enfermedades mortales, y según el propio Isenberg, los pequeños disfrutan mucho con las medallas provenientes del maratón de Disney, las cuales tienen figuras de Mickey Mouse y el pato Donald.
Una de las características más importantes, es que "Medals for Mettle" sólo acepta medallas que hayan sido ganadas con el esfuerzo del atleta, nunca ha recibido aquellas que sobraron a la organización de un evento, y la entrega del metal va acompañada por una carta del donante, en la que explica sus razones para hacer el regalo.
Luego de tres años de labor, "Medals for Mettle" ha recaudado más de 3 mil 500 preseas, y Steve ha corrido 20 maratones más desde aquella primera carrera que completó en Chicago. Steve dedica cerca de 12 horas a la semana a la asociación, y es apoyado por sólo nueve voluntarios que reciben y entregan los metales a los hospitales.
Hacer algo por los demás comienza cuando hacemos algo por nosotros mismos. Nuestro esfuerzo, coraje, deseo, determinación no sólo nos forja como mejores seres humanos sino que nos convierte en ejemplo para nuestra comunidad y el impacto que provocamos es mucho más grande de lo que imaginamos.
Bien dicen que "lo que das, te lo das; lo que no das, te lo quitas". Así que hoy te invito a que reflexiones sobre todo aquello que le das al mundo; hoy te invito a que hagas un esfuerzo por ti y al mismo tiempo por alguien más. Comparte tu coraje, transmite tu fuerza, extiende tu determinación. Hay alguien allá afuera que necesita tu energía. Te aseguro que "dar" te cambiará la vida.
La mañana del 12 de octubre de 2003, Steve Isenberg, un Médico Cirujano especializado en lesiones de cuello, concluyó al borde de las lágrimas el Maratón de Chicago luego de un esfuerzo devastador. En aquel momento, Steve tenía 58 años de edad y una poderosa emoción que lo llevó hasta la meta. Apenas se recuperó, Steve acudió al hospital para visitar a su amigo Les Brown, quien yacía en cama, lleno de sondas, luchando contra el cáncer de próstata. Al verlo consumido por la enfermedad, lo único que Steve atinó a hacer fue sacar la medalla que había obtenido en la carrera y la colocó alrededor del cuello de su amigo. "Quiero que tengas esta medalla. Estás corriendo un maratón mucho más difícil que el que yo completé", le dijo.
Semanas más tarde, antes de morir, Les Taylor le comentó a Steve cuánto apreciaba la presea y cuánto le había ayudado en los momentos más difíciles de la enfermedad. Steve quedó tocado tan profundamente por las palabras de su amigo, que a partir de ese día fundó una asociación sin fines de lucro llamada "Medals 4 mettle" ("Medallas a la Entereza": www.medals4mettle.org), la cual recolecta medallas y las dona a gente que a diario batalla con enfermedades crónicas o terminales como reconocimiento a su coraje y determinación.
Desde entonces, la organización presidida por este cirujano residido en Indianápolis, obtiene donaciones de medallas de miles de maratonistas de todo el mundo, no sólo atletas recreativos, sino también profesionales que se han unido a la causa y regalan sus más preciados trofeos. La mayoría de las preseas son donadas a niños que enfrentan enfermedades mortales, y según el propio Isenberg, los pequeños disfrutan mucho con las medallas provenientes del maratón de Disney, las cuales tienen figuras de Mickey Mouse y el pato Donald.
Una de las características más importantes, es que "Medals for Mettle" sólo acepta medallas que hayan sido ganadas con el esfuerzo del atleta, nunca ha recibido aquellas que sobraron a la organización de un evento, y la entrega del metal va acompañada por una carta del donante, en la que explica sus razones para hacer el regalo.
Luego de tres años de labor, "Medals for Mettle" ha recaudado más de 3 mil 500 preseas, y Steve ha corrido 20 maratones más desde aquella primera carrera que completó en Chicago. Steve dedica cerca de 12 horas a la semana a la asociación, y es apoyado por sólo nueve voluntarios que reciben y entregan los metales a los hospitales.
Hacer algo por los demás comienza cuando hacemos algo por nosotros mismos. Nuestro esfuerzo, coraje, deseo, determinación no sólo nos forja como mejores seres humanos sino que nos convierte en ejemplo para nuestra comunidad y el impacto que provocamos es mucho más grande de lo que imaginamos.
Bien dicen que "lo que das, te lo das; lo que no das, te lo quitas". Así que hoy te invito a que reflexiones sobre todo aquello que le das al mundo; hoy te invito a que hagas un esfuerzo por ti y al mismo tiempo por alguien más. Comparte tu coraje, transmite tu fuerza, extiende tu determinación. Hay alguien allá afuera que necesita tu energía. Te aseguro que "dar" te cambiará la vida.