Staff MT
17-mar-2007, 17:58
Hablar con Rafa Márquez es siempre una hazaña. De pocas palabras y menos ganas de compartir un rato con la prensa, hay que hacer siempre malabares para conseguir que el defensa mexicano se detenga unos minutos en la zona mixta después de los partidos. Eso sí, cuando se le pide una entrevista por medio del Departamento de Prensa del Barcelona, generalmente accede. No dice mucho, pero algunas de sus frases quedan para recordar.
Hace unos meses, le ayudé a un colega italiano a hacerle una entrevista a Rafa para Sports Illustrated. Era una semblanza, y la idea era sacar a Márquez un poco de su contexto habitual y que nos contestara cosas que generalmente no dice. Como siempre, es más fácil decir esas ideas que llevarlas a la realidad. Contestó sin mucho entusiasmo y la estadística de la tarde fue el número de sonrisas que le sacamos: dos. Pero cuando le preguntamos si se veía en otro futbol, nos dio la nota. "Me encantaría jugar en Italia. En Inglaterra no tanto, porque no creo que se adapte a mi estilo, pero el futbol italiano siempre me ha atraído".
En este verano, a Rafa se le hará el sueño realidad. Su tiempo en el Barcelona parece haber terminado, no por falta de calidad, sin duda, más bien por falta de reconocimiento. A nuestro mejor jugador, la prensa catalana siempre lo ha visto con recelo; los periodistas aman a Puyol y su entrega y se desesperan con la clase y la elegancia de Márquez. Y con sus lectores es lo mismo. Es insólito, una de las aficiones más conocedoras y cosmopolitas del mundo prefiere al picapiedra nacional que al estilista extranjero.
El "4" de la Selección Mexicana es uno de los mejores centrales del mundo y en las listas de jugadores que podrían abandonar al club al final de esta temporada aparece siempre su nombre. Y mientras eso sucede, el Milán mira desde la oscuridad y se frota las manos. Italia es un país en el que la defensa es un arte, y se admiran todas sus variantes, desde la prodigiosa clase de Maldini hasta el espíritu incansable y la rudeza de Materazzi.
Desde hace mucho, Márquez es uno de los objetivos prioritarios para rejuvenecer a la defensa rossonera; a sus 28 años, sería un jovencito comparado con los Cafú, Maldini y Costacurta. El Milán es el equipo más elegante del mundo y el mexicano encajaría perfectamente en su estilo de traje de diseñador y anuncio de Dolce & Gabbanna. Sería un matrimonio perfecto y sucederá en sólo unos meses.
Mientras tanto, el verano también debería ser momento de cambio para otros jugadores mexicanos. A Carlos Salcido lo siguen de la Premier desde hace mucho tiempo para que juegue como lateral izquierdo; el estilo y fuerza del 3 de la Selección encaja perfecto en Inglaterra y su experiencia en Holanda le sirve como aval. No sería nada raro que terminara emigrando en verano.
De Andrés Guardado se ha especulado mucho aunque se sabe poco en concreto. Dependerá de que sus promotores, con poca experiencia en traspasos internacionales, lo logren colocar como se merece. Es un jugador que, si sigue el camino correcto, podría estar entre los mejores del mundo en menos de 5 años.
El futuro de Carlos Vela es una incógnita. El Arsenal lo quiere recuperar pero necesita permiso de trabajo. El Celta lo quiere también pero si el equipo desciende no se iría para allá. Giovani lo tiene mucho más claro, pese a toda la especulación, va a jugar con el Barcelona el año próximo y podrá seguir mejorando su nivel.
Para cerrar, habrá que esperar a ver qué pasa con el tridente de Chivas y si Vergara cumple su promesa de comprar un club europeo. Y ojalá que sigan emigrando más jugadores, esa es la mejor manera de adquirir el roce internacional que tanto nos falta y, en mi caso, de seguir teniendo chamba y anécdotas para contar.
Hace unos meses, le ayudé a un colega italiano a hacerle una entrevista a Rafa para Sports Illustrated. Era una semblanza, y la idea era sacar a Márquez un poco de su contexto habitual y que nos contestara cosas que generalmente no dice. Como siempre, es más fácil decir esas ideas que llevarlas a la realidad. Contestó sin mucho entusiasmo y la estadística de la tarde fue el número de sonrisas que le sacamos: dos. Pero cuando le preguntamos si se veía en otro futbol, nos dio la nota. "Me encantaría jugar en Italia. En Inglaterra no tanto, porque no creo que se adapte a mi estilo, pero el futbol italiano siempre me ha atraído".
En este verano, a Rafa se le hará el sueño realidad. Su tiempo en el Barcelona parece haber terminado, no por falta de calidad, sin duda, más bien por falta de reconocimiento. A nuestro mejor jugador, la prensa catalana siempre lo ha visto con recelo; los periodistas aman a Puyol y su entrega y se desesperan con la clase y la elegancia de Márquez. Y con sus lectores es lo mismo. Es insólito, una de las aficiones más conocedoras y cosmopolitas del mundo prefiere al picapiedra nacional que al estilista extranjero.
El "4" de la Selección Mexicana es uno de los mejores centrales del mundo y en las listas de jugadores que podrían abandonar al club al final de esta temporada aparece siempre su nombre. Y mientras eso sucede, el Milán mira desde la oscuridad y se frota las manos. Italia es un país en el que la defensa es un arte, y se admiran todas sus variantes, desde la prodigiosa clase de Maldini hasta el espíritu incansable y la rudeza de Materazzi.
Desde hace mucho, Márquez es uno de los objetivos prioritarios para rejuvenecer a la defensa rossonera; a sus 28 años, sería un jovencito comparado con los Cafú, Maldini y Costacurta. El Milán es el equipo más elegante del mundo y el mexicano encajaría perfectamente en su estilo de traje de diseñador y anuncio de Dolce & Gabbanna. Sería un matrimonio perfecto y sucederá en sólo unos meses.
Mientras tanto, el verano también debería ser momento de cambio para otros jugadores mexicanos. A Carlos Salcido lo siguen de la Premier desde hace mucho tiempo para que juegue como lateral izquierdo; el estilo y fuerza del 3 de la Selección encaja perfecto en Inglaterra y su experiencia en Holanda le sirve como aval. No sería nada raro que terminara emigrando en verano.
De Andrés Guardado se ha especulado mucho aunque se sabe poco en concreto. Dependerá de que sus promotores, con poca experiencia en traspasos internacionales, lo logren colocar como se merece. Es un jugador que, si sigue el camino correcto, podría estar entre los mejores del mundo en menos de 5 años.
El futuro de Carlos Vela es una incógnita. El Arsenal lo quiere recuperar pero necesita permiso de trabajo. El Celta lo quiere también pero si el equipo desciende no se iría para allá. Giovani lo tiene mucho más claro, pese a toda la especulación, va a jugar con el Barcelona el año próximo y podrá seguir mejorando su nivel.
Para cerrar, habrá que esperar a ver qué pasa con el tridente de Chivas y si Vergara cumple su promesa de comprar un club europeo. Y ojalá que sigan emigrando más jugadores, esa es la mejor manera de adquirir el roce internacional que tanto nos falta y, en mi caso, de seguir teniendo chamba y anécdotas para contar.