AwAnTeAlbiazUl
14-mar-2007, 17:58
SOLO GALLOS
3 PUNTOS
Amigo lector, al momento de escribir estas líneas, todavía nada se sabe sobre la posibilidad de que le restituyan al equipo los tres puntos que ganó en la cancha. Estoy convencido de que nos quedaremos como hasta ahora, y que el equipo deberá buscar esos tres puntos, cuando enfrente esta tarde a los Potros del Atlante en un estadio Azteca casi vacío. Los argumentos son contundentes en favor de Gallos: No puede interpretarse de manera distinta un reglamento dependiendo de quién sea el afectado. Cualquier modificación a una regla, debe hacerse en tiempo y forma y no se puede sacar una enmienda de la manga en un asunto tan delicado con todo lo que va de por medio. ¿Qué tenemos en contra? El gran peso del grupo empresarial al que pertenece Santos, a Decio de María y a los antecedentes de escritorio que en nada benefician a nuestro equipo. Solamente un buen cabildeo de la Directiva queretana, una defensa apasionada del respeto a las reglas equitativas de competencia y un discurso elocuente, con argumentos fuertes para hacerles ver al resto de los equipos, que en cualquier momento, uno de ellos puede verse envuelto en una situación similar, a menos que forme parte del club de tobi protegido por doña Fede. Si los que representarán los intereses del Querétaro en dicha reunión, logran recuperar los puntos, será una obra atribuible a la Diosa Fortuna, un verdadero obsequio de los Dioses a la Comunidad del Gallito y algo que puede sentenciar definitivamente la suerte de los Laguneros. Pero es, como Gallos en los meses de Junio y Julio, una utopía.
El apunte
Permíteme ahora, rememorar el gran triunfo contra Necaxa, que nos tiene peleando palmo a palmo la salvación. Ese día, llegamos al estadio con cara de espanto. El ambiente era tenso, pues ya sabíamos que Santos le había ganado a los tuneros. El clima era frío, con lluvia pertinaz, viento y nubes negras. Escenario perfecto para una película de terror. El juego arrancó como le gusta al Necaxa, ritmo semilento, difícil transito de la pelota y silencio en la tribuna, a pesar de los esfuerzos del sonido local y los cantos de la Resis, con aquello de “Gallos no se va”. De pronto, la noche se puso hermosa. Dejó de soplar el viento. Las nubes negras se replegaron y la desgracia se reservó para mejor ocasión. Fígoli se internó en el área, sacó un tiro cruzado que rebotó el arquero y el Tanque hizo ¡pum! ¡Gol de Gallos! En el segundo tiempo, otra vez el Tanque, tras gran jugada de Nassa, dio media vuelta y otra vez ¡pum! ¡Gol de Gallos! A celebrar, ante la mirada atónita de Guzmán y sus Santitos que siguieron el juego desde San Luis. Salimos del estadio esta vez sin sufrir tanto. Becerra ni se ensució, el partido se resolvió más fácil de lo esperado y al menos por tres noches, pudimos dormir tranquilos. Al otro día, como es habitual cada que Gallos gana, no nos cansamos de ver las repeticiones por tele, de leer la crónica en el diario y de lucir orgullosos la gloriosa playera azul y negro a rayas verticales (ojo, esa se porta siempre, pase lo que pase)
Para reflexionar
Hoy Gallos jugará en el limbo. En un estadio enorme, con historia, pero con más cemento y butacas vacías que otra cosa. Enfrente, un equipo de uniforme espantoso y gitano. ¿Qué si se le puede ganar al Atlante? Seguro que sí. ¡Cómo me gustaría ver al Tanque celebrar el gol del triunfo abriendo los brazos y señalando al cielo! ¡Qué ganas de ver a los Potros estrellarse una y otra vez ante nuestra bien plantada defensa! ¡A Juanito de la Cruz, a Fígoli y a Nassa, desparramando rivales! ¡A Piña, metiendo y distribuyendo juego como si llevara años jugando en Primera! ¡Al Negro Almirón tocando fácil y deteniendo los embates del rival! Pero sobre todo, me encantaría escuchar los cantos de la Comunidad del Gallito que seguramente se hará presente, sin importar cuántos sean, recordando que uno somos todos y todos somos Gallos. ¡No se va, Gallos no se va!
manriquemind@yahoo.com.mx
3 PUNTOS
Amigo lector, al momento de escribir estas líneas, todavía nada se sabe sobre la posibilidad de que le restituyan al equipo los tres puntos que ganó en la cancha. Estoy convencido de que nos quedaremos como hasta ahora, y que el equipo deberá buscar esos tres puntos, cuando enfrente esta tarde a los Potros del Atlante en un estadio Azteca casi vacío. Los argumentos son contundentes en favor de Gallos: No puede interpretarse de manera distinta un reglamento dependiendo de quién sea el afectado. Cualquier modificación a una regla, debe hacerse en tiempo y forma y no se puede sacar una enmienda de la manga en un asunto tan delicado con todo lo que va de por medio. ¿Qué tenemos en contra? El gran peso del grupo empresarial al que pertenece Santos, a Decio de María y a los antecedentes de escritorio que en nada benefician a nuestro equipo. Solamente un buen cabildeo de la Directiva queretana, una defensa apasionada del respeto a las reglas equitativas de competencia y un discurso elocuente, con argumentos fuertes para hacerles ver al resto de los equipos, que en cualquier momento, uno de ellos puede verse envuelto en una situación similar, a menos que forme parte del club de tobi protegido por doña Fede. Si los que representarán los intereses del Querétaro en dicha reunión, logran recuperar los puntos, será una obra atribuible a la Diosa Fortuna, un verdadero obsequio de los Dioses a la Comunidad del Gallito y algo que puede sentenciar definitivamente la suerte de los Laguneros. Pero es, como Gallos en los meses de Junio y Julio, una utopía.
El apunte
Permíteme ahora, rememorar el gran triunfo contra Necaxa, que nos tiene peleando palmo a palmo la salvación. Ese día, llegamos al estadio con cara de espanto. El ambiente era tenso, pues ya sabíamos que Santos le había ganado a los tuneros. El clima era frío, con lluvia pertinaz, viento y nubes negras. Escenario perfecto para una película de terror. El juego arrancó como le gusta al Necaxa, ritmo semilento, difícil transito de la pelota y silencio en la tribuna, a pesar de los esfuerzos del sonido local y los cantos de la Resis, con aquello de “Gallos no se va”. De pronto, la noche se puso hermosa. Dejó de soplar el viento. Las nubes negras se replegaron y la desgracia se reservó para mejor ocasión. Fígoli se internó en el área, sacó un tiro cruzado que rebotó el arquero y el Tanque hizo ¡pum! ¡Gol de Gallos! En el segundo tiempo, otra vez el Tanque, tras gran jugada de Nassa, dio media vuelta y otra vez ¡pum! ¡Gol de Gallos! A celebrar, ante la mirada atónita de Guzmán y sus Santitos que siguieron el juego desde San Luis. Salimos del estadio esta vez sin sufrir tanto. Becerra ni se ensució, el partido se resolvió más fácil de lo esperado y al menos por tres noches, pudimos dormir tranquilos. Al otro día, como es habitual cada que Gallos gana, no nos cansamos de ver las repeticiones por tele, de leer la crónica en el diario y de lucir orgullosos la gloriosa playera azul y negro a rayas verticales (ojo, esa se porta siempre, pase lo que pase)
Para reflexionar
Hoy Gallos jugará en el limbo. En un estadio enorme, con historia, pero con más cemento y butacas vacías que otra cosa. Enfrente, un equipo de uniforme espantoso y gitano. ¿Qué si se le puede ganar al Atlante? Seguro que sí. ¡Cómo me gustaría ver al Tanque celebrar el gol del triunfo abriendo los brazos y señalando al cielo! ¡Qué ganas de ver a los Potros estrellarse una y otra vez ante nuestra bien plantada defensa! ¡A Juanito de la Cruz, a Fígoli y a Nassa, desparramando rivales! ¡A Piña, metiendo y distribuyendo juego como si llevara años jugando en Primera! ¡Al Negro Almirón tocando fácil y deteniendo los embates del rival! Pero sobre todo, me encantaría escuchar los cantos de la Comunidad del Gallito que seguramente se hará presente, sin importar cuántos sean, recordando que uno somos todos y todos somos Gallos. ¡No se va, Gallos no se va!
manriquemind@yahoo.com.mx