Staff MT
12-jul-2008, 12:06
Hay tres mexicanos nuevos en Europa. En realidad, dos, pero uno más llegará en cuanto finalicen las negociaciones entre su club, las Chivas, y el Atlético de Madrid.
¿Sorprendidos porque el caso no ocupa las portadas de los diarios? Se trata de jugadores menores de 15 años.
La historia es así, la Selección Sub-15 fue a jugar un torneo en el noreste de España, el MIC. El equipo tuvo una buena actuación, particularmente tres jugadores, Richard Sánchez, portero, que estaba sin equipo profesional, Eddy Vallejo, medio, que jugaba en Pachuca y Ulises Plascencia, delantero de las Chivas.
Al terminar el torneo, como ha sucedido otras veces, los muchachos fueron abordados por representantes que les prometieron el sueño europeo. Sólo que esta vez sí cumplieron. Vallejo interesó al Mallorca mientras que Sánchez y Plascencia impresionaron al Atlético de Madrid.
Las operaciones se realizaron rápidamente. El primero en moverse fue el Mallorca, que firmó a Vallejo por ¡7 años! El Atlético de Madrid amarró a Sánchez, que jugará en su equipo juvenil.
Por Plascencia, el más conocido de todos, ha habido un estira y afloja que sí ha aparecido en algunos medios (sobre todo en Medio Tiempo). Chivas no quiere dejarlo ir gratis y el Atlético no quiere pagar. Pero la FIFA ampara al equipo español y el acuerdo es inminente.
Al mismo tiempo, los Tecos categoría 91-92 jugaron un torneo en Italia. Lo ganaron fácilmente. Cuatro de sus jugadores llamaron la atención de promotores. Heriberto Aguayo, Taufic Guarch, Fabián Rubio y Armando Cruz negocian ahora con el Milan y el Inter.
Obviamente, las directivas de los clubes mexicanos están furiosas. Es la primera vez en la historia que se produce una fuga de talentos así de importante en México, algo a lo que están acostumbrados los clubes en Sudamérica y África. Y es normal que a los equipos no les guste nada perder a sus futuras estrellas.
Aquí hay varias situaciones a analizar. La primera es que, por fin, México está firmemente colocado en la esfera de transferencias internacionales. Ya había sucedido antes que otros equipos nacionales ganaran torneos en Europa, y nunca sus jugadores habían salido del país. Ahora es distinto, el éxito de los Márquez, Pardo, Salcido y compañía ha valorizado al jugador azteca, que ya no es visto como plato de segunda categoría.
Por otro lado, también es de reconocer las ganas de los jugadores por triunfar en Europa. En general, cuando muchachos tan jóvenes emigran al Viejo Continente desde Argentina o Ghana, es porque sus familias se están muriendo de hambre y los clubes no tienen cómo responder. Éste no es el caso. Es el hambre de triunfo, de sobresalir, de ser ídolos mundiales. Y eso también tienen que agradecerlo a los recientes éxitos aztecas.
Además, jugar en clubes como Atlético de Madrid, Milan o Inter desde tan jóvenes es una excelente manera de que tengan el roce internacional que tanto necesitamos, y que, cuando lleguen a las selecciones de mayor edad, rindan en los momentos necesarios.
Y, como tercer punto positivo, este caso es la prueba perfecta de que las cosas se están haciendo bien en la cantera mexicana. Que le haya pasado a un equipo como Tecos, cuyo principal jugador salido de Fuerzas Básicas es el Bofo Bautista y después jugadores medianos al estilo Saíd Godínez y Pablo Metlich, quiere decir que, en general, México funciona muy bien en ese aspecto.
Ahora con las malas noticias. Es ridículo que los equipos formadores no reciban la compensación justa por producir jugadores de talento. Por el reglamento de FIFA, un jugador de 18 años no puede ser traspasado a no ser que sus padres se muden a otro país por "razones no futbolísticas", eso lo han aprovechado los clubes para ofrecerle trabajo a los padres y así llevarse a los jóvenes talentos.
Chivas, Tecos y Pachuca tienen razón en enojarse. Y es momento de que el máximo organismo del futbol mundial revise sus leyes al respecto. Recientemente, en Inglaterra, el Tottenham le birló al Crystal Palace a John Bostock, que con 16 años es el principal joven talento de su generación.
Un tribunal decidió que los Spurs tenían que pagar 700 mil libras (un millón y medio de dólares), y los directivos del Palace estaban furiosos. En tres años, el jugador puede costar 5 veces más.
En México ni siquiera pasa eso. Y así sucede también en otros países que no están reglamentados. Es momento de que eso cambie y gente como Franz Beckenbauer o Michel Platini lo han dejado claro. Pero en fin, por lo pronto alegrémonos de tener a más jugadores en el extranjero, y que, ojalá, se vuelvan grandes figuras del futbol mundial en poco tiempo.
¿Sorprendidos porque el caso no ocupa las portadas de los diarios? Se trata de jugadores menores de 15 años.
La historia es así, la Selección Sub-15 fue a jugar un torneo en el noreste de España, el MIC. El equipo tuvo una buena actuación, particularmente tres jugadores, Richard Sánchez, portero, que estaba sin equipo profesional, Eddy Vallejo, medio, que jugaba en Pachuca y Ulises Plascencia, delantero de las Chivas.
Al terminar el torneo, como ha sucedido otras veces, los muchachos fueron abordados por representantes que les prometieron el sueño europeo. Sólo que esta vez sí cumplieron. Vallejo interesó al Mallorca mientras que Sánchez y Plascencia impresionaron al Atlético de Madrid.
Las operaciones se realizaron rápidamente. El primero en moverse fue el Mallorca, que firmó a Vallejo por ¡7 años! El Atlético de Madrid amarró a Sánchez, que jugará en su equipo juvenil.
Por Plascencia, el más conocido de todos, ha habido un estira y afloja que sí ha aparecido en algunos medios (sobre todo en Medio Tiempo). Chivas no quiere dejarlo ir gratis y el Atlético no quiere pagar. Pero la FIFA ampara al equipo español y el acuerdo es inminente.
Al mismo tiempo, los Tecos categoría 91-92 jugaron un torneo en Italia. Lo ganaron fácilmente. Cuatro de sus jugadores llamaron la atención de promotores. Heriberto Aguayo, Taufic Guarch, Fabián Rubio y Armando Cruz negocian ahora con el Milan y el Inter.
Obviamente, las directivas de los clubes mexicanos están furiosas. Es la primera vez en la historia que se produce una fuga de talentos así de importante en México, algo a lo que están acostumbrados los clubes en Sudamérica y África. Y es normal que a los equipos no les guste nada perder a sus futuras estrellas.
Aquí hay varias situaciones a analizar. La primera es que, por fin, México está firmemente colocado en la esfera de transferencias internacionales. Ya había sucedido antes que otros equipos nacionales ganaran torneos en Europa, y nunca sus jugadores habían salido del país. Ahora es distinto, el éxito de los Márquez, Pardo, Salcido y compañía ha valorizado al jugador azteca, que ya no es visto como plato de segunda categoría.
Por otro lado, también es de reconocer las ganas de los jugadores por triunfar en Europa. En general, cuando muchachos tan jóvenes emigran al Viejo Continente desde Argentina o Ghana, es porque sus familias se están muriendo de hambre y los clubes no tienen cómo responder. Éste no es el caso. Es el hambre de triunfo, de sobresalir, de ser ídolos mundiales. Y eso también tienen que agradecerlo a los recientes éxitos aztecas.
Además, jugar en clubes como Atlético de Madrid, Milan o Inter desde tan jóvenes es una excelente manera de que tengan el roce internacional que tanto necesitamos, y que, cuando lleguen a las selecciones de mayor edad, rindan en los momentos necesarios.
Y, como tercer punto positivo, este caso es la prueba perfecta de que las cosas se están haciendo bien en la cantera mexicana. Que le haya pasado a un equipo como Tecos, cuyo principal jugador salido de Fuerzas Básicas es el Bofo Bautista y después jugadores medianos al estilo Saíd Godínez y Pablo Metlich, quiere decir que, en general, México funciona muy bien en ese aspecto.
Ahora con las malas noticias. Es ridículo que los equipos formadores no reciban la compensación justa por producir jugadores de talento. Por el reglamento de FIFA, un jugador de 18 años no puede ser traspasado a no ser que sus padres se muden a otro país por "razones no futbolísticas", eso lo han aprovechado los clubes para ofrecerle trabajo a los padres y así llevarse a los jóvenes talentos.
Chivas, Tecos y Pachuca tienen razón en enojarse. Y es momento de que el máximo organismo del futbol mundial revise sus leyes al respecto. Recientemente, en Inglaterra, el Tottenham le birló al Crystal Palace a John Bostock, que con 16 años es el principal joven talento de su generación.
Un tribunal decidió que los Spurs tenían que pagar 700 mil libras (un millón y medio de dólares), y los directivos del Palace estaban furiosos. En tres años, el jugador puede costar 5 veces más.
En México ni siquiera pasa eso. Y así sucede también en otros países que no están reglamentados. Es momento de que eso cambie y gente como Franz Beckenbauer o Michel Platini lo han dejado claro. Pero en fin, por lo pronto alegrémonos de tener a más jugadores en el extranjero, y que, ojalá, se vuelvan grandes figuras del futbol mundial en poco tiempo.