pUmadelsUr
02-feb-2007, 22:26
ROMA -- El comisario extraordinario de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Luca Pancalli, decidió este viernes paralizar el campeonato de fútbol "por tiempo indeterminado", debido a los enfrentamientos entre hinchas y policías en Catania que causaron la muerte de un agente y un centenar de heridos.
Pancalli tomó esa decisión tras consultar con el presidente del Gobierno, Romano Prodi; el ministro de Interior, Giuliano Amato; la ministra de Deportes, Giovanna Melandri, y la cúpula deportiva italiana.
El comisario extraordinario de la FIGC no precisó más y se desconoce si el partido amistoso internacional que tiene previsto jugar Italia contra Rumanía, el próximo miércoles en Siena (norte), se mantiene o también se verá afectado por la decisión.
Fuentes deportivas señalaron que tal vez se jugará, debido a que se trata de un compromiso internacional.
Cronología de la barbarie
Los enfrentamientos que se han cobrado la vida de un policía y han teñido de sangre y duelo el fútbol italiano se produjeron durante el derbi regional Catania-Palermo, de la primera división, adelantado al viernes debido a que mañana es la fiesta de Santa Agata, la patrona local.
Los incidentes comenzaron en la curva norte del estadio "Massimo" del Catania, por parte de los hinchas cataneses.
Al parecer, la llegada de hinchas del Palermo cuando ya este club iba ganando por un gol desató las iras de los cataneses, que comenzaron a arrojarles objetos.
Los lanzamientos continuaron y en el minuto trece tuvo que ser suspendido el partido durante media hora debido a que no cesaban los lanzamientos, así como gases lacrimógenos, que hicieron el aire irrespirable.
Se reanudó en medio de la tensión y concluyó con la victoria del visitante Palermo por 1-2, lo que enardeció aún más los ánimos de los hinchas furiosos del Catania.
Los enfrentamientos entre hinchas locales y policía prosiguieron fuera del estadio, mientras los aficionados del Palermo y el trío arbitral permanecían recluidos en el campo de fútbol, escoltados por la policía.
Un inspector jefe de la policía, Filippo Raciti, de 38 años, fue alcanzado por una "bomba carta" lanzada por un hincha, cuando se encontraba dentro de un automóvil.
Trasladado inmediatamente a un centro sanitario, Raciti, casado y con dos hijos, falleció.
Los tifosi (hinchas) llaman "bomba carta" a una especie de petardo potente, confeccionado con pólvora y envuelto en cartón duro.
Los incidentes se saldaron con un centenar de heridos, entre ellos una decena de policías.
Una veintena de hinchas han sido detenidos ya por la policía.
Una verdadera tragedia, así no se puede vivir y disfrutar el futbol
Pancalli tomó esa decisión tras consultar con el presidente del Gobierno, Romano Prodi; el ministro de Interior, Giuliano Amato; la ministra de Deportes, Giovanna Melandri, y la cúpula deportiva italiana.
El comisario extraordinario de la FIGC no precisó más y se desconoce si el partido amistoso internacional que tiene previsto jugar Italia contra Rumanía, el próximo miércoles en Siena (norte), se mantiene o también se verá afectado por la decisión.
Fuentes deportivas señalaron que tal vez se jugará, debido a que se trata de un compromiso internacional.
Cronología de la barbarie
Los enfrentamientos que se han cobrado la vida de un policía y han teñido de sangre y duelo el fútbol italiano se produjeron durante el derbi regional Catania-Palermo, de la primera división, adelantado al viernes debido a que mañana es la fiesta de Santa Agata, la patrona local.
Los incidentes comenzaron en la curva norte del estadio "Massimo" del Catania, por parte de los hinchas cataneses.
Al parecer, la llegada de hinchas del Palermo cuando ya este club iba ganando por un gol desató las iras de los cataneses, que comenzaron a arrojarles objetos.
Los lanzamientos continuaron y en el minuto trece tuvo que ser suspendido el partido durante media hora debido a que no cesaban los lanzamientos, así como gases lacrimógenos, que hicieron el aire irrespirable.
Se reanudó en medio de la tensión y concluyó con la victoria del visitante Palermo por 1-2, lo que enardeció aún más los ánimos de los hinchas furiosos del Catania.
Los enfrentamientos entre hinchas locales y policía prosiguieron fuera del estadio, mientras los aficionados del Palermo y el trío arbitral permanecían recluidos en el campo de fútbol, escoltados por la policía.
Un inspector jefe de la policía, Filippo Raciti, de 38 años, fue alcanzado por una "bomba carta" lanzada por un hincha, cuando se encontraba dentro de un automóvil.
Trasladado inmediatamente a un centro sanitario, Raciti, casado y con dos hijos, falleció.
Los tifosi (hinchas) llaman "bomba carta" a una especie de petardo potente, confeccionado con pólvora y envuelto en cartón duro.
Los incidentes se saldaron con un centenar de heridos, entre ellos una decena de policías.
Una veintena de hinchas han sido detenidos ya por la policía.
Una verdadera tragedia, así no se puede vivir y disfrutar el futbol