Staff MT
27-dic-2007, 12:01
A pocos días de que termine el año, me pongo a pensar en lo que nos tocó vivir a los seleccionados de playa y aún me causa mucha risa recordar las cosas que nos pasaron.
Sé que habrá quien se moleste de que señale esto porque es algo personal y debería ser otro quien lo mencione, pero se termina uno de los mejores años de mi vida y no puedo más que recordar esta grata experiencia.
Aunque muchos ya han tratado de minimizar lo que se consiguió, o hasta de culparme por haber perdido la Final, es para mí un orgullo que la Federación nos reconozca a mí y a los jugadores de una forma tal como lo han hecho (y no hablo de dinero).
Fue una avalancha de sensaciones el poder observar el día de la presentación del reloj dedicado a la Federación Mexicana, por un lado el trofeo de la Confederaciones, por el otro, el trofeo de la Sub-17 Campeona del Mundo y en medio el diploma (al segundo lugar no le dan trofeo en la FIFA) de nuestro Subcampeonato y escuchar a la gente de la Federación decirme que esos tres reconocimientos eran lo más grande que se ha conseguido en los 80 años de historia de las selecciones nacionales.
Yo no sé si la gente externa lo considere así, porque ni yo mismo le doy esos alcances, pero no deja de sentirse bien el hecho de que haya quien así lo catalogue.
Estoy seguro que los jugadores que consiguieron ese diploma, como se los dije antes de empezar el Mundial, hoy tienen un semblante diferente y la vida les ha cambiado y espero que sea para bien.
Me he topado con mucha gente que me hace recordar cada uno de los juegos y me emociona ver que hay muchos niños que se enteraron de lo que consiguió México en el Mundial de Playa.
De esto es de lo que realmente deseo hablar en mi columna, ya que en una entrevista que nos hicieron el mismo día de manera separada a Guillermo Cantú y a mí, cuando nos cuestionaban acerca del balance del año, yo lo consideré positivo aunque al periodista no le parecía así y lo comparé con lo que yo viví en mi infancia.
Hoy tengo 39 años y el primer recuerdo que tengo de la Selección es saber que en Alemania 74 no estaba México porque lo habían eliminado de manera vergonzosa en Haití.
Después pude ver en el Azteca parte del Premundial del 77 y sufrir la tristeza de que México quedara en el último lugar en el 78. Este es mi primer Mundial que recuerdo, pues tenía 9 años.
De ahí en adelante en mi desarrollo como aspirante a jugador estuvo la trágica eliminación para el 82.
En el 86, el Mundial como local en donde empieza la maldición de los penales y 2 años después la eliminación por "cachirules" del 90.
Esta parte de vacas flacas las viví ya como jugador y justo quedó fuera del futbol cuando la explosión que hubo en México por la Copa América y una participación muy aceptable en el 94 de los jugadores de mi generación.
Un papel que nadie esperaba pero que hoy sería criticadísimo y reprobado unánimemente si se perdiera de esa forma en la segunda ronda contra Bulgaria. Todo esto son mis recuerdos de la Selección hasta que empezamos a crecer de verdad.
De ahí que mi balance de este año no sea tan malo pese a que no se consiguió ningún título y con el caso extraño de la Sub-17 nueva, quedando fuera del Mundial a principios del 2007.
Los niños de hoy en México crecen viendo a su Selección llegar a la Final de la Copa Oro, llegar a Semifinales y regresar con medalla de la Copa América, subir al podio de Panamericanos y ver si su Selección Sub-20 con jugadores que militan en Europa a gran nivel quedar en quinto lugar mundial.
Mencionaré ahí la Final de playa también ya que aunque es una modalidad, creo que a muchos les gustó ver a 11 futbolistas vestidos de verde llegar a la Final.
Sobraría hablar de los clubes que aunque en el Mundial ridículo en su formato, el Pachuca perdió y se regresó antes de lo esperado, es ya costumbre que haya un mexicano en las finales tanto de Libertadores como de Sudamericana, como es costumbre ya que en el Mundial se pase siempre a la siguiente ronda.
Esto a mí y los de antes de mí no nos tocó verlo. No teníamos que conformar con ver que las figuras de nuestro futbol de entonces iban a los mundiales y ni los conocían (hablo también de los extranjeros de entonces).
Por supuesto que yo soy de los primeros que quieren que se ganen los torneos y no nada más que se llegue a la Final.
Pero así como ya hubo un campeonato del mundo y una Sudamericana, espero que pronto lleguen más satisfacciones de ese tamaño.
No me gustan las comparaciones, pero habrá que pensar en los argentinos que llevan creo que 14 años sin ganar nada y nadie podría decir que sus jugadores no son de los mejores del mundo. Si lo vemos de ese lado, en México se ha avanzado y mucho.
Aunque aún queda mucho por mejorar y dar el salto que seguimos esperando desde hace ya varios años.
FELIZ 2008 PARA TODOS, Y LOS MEJORES DESEOS PARA ESTE AÑO NUEVO, EN ESPECIAL A TODOS LOS QUE CONFORMAN EL FUTBOL MEXICANO.
Sé que habrá quien se moleste de que señale esto porque es algo personal y debería ser otro quien lo mencione, pero se termina uno de los mejores años de mi vida y no puedo más que recordar esta grata experiencia.
Aunque muchos ya han tratado de minimizar lo que se consiguió, o hasta de culparme por haber perdido la Final, es para mí un orgullo que la Federación nos reconozca a mí y a los jugadores de una forma tal como lo han hecho (y no hablo de dinero).
Fue una avalancha de sensaciones el poder observar el día de la presentación del reloj dedicado a la Federación Mexicana, por un lado el trofeo de la Confederaciones, por el otro, el trofeo de la Sub-17 Campeona del Mundo y en medio el diploma (al segundo lugar no le dan trofeo en la FIFA) de nuestro Subcampeonato y escuchar a la gente de la Federación decirme que esos tres reconocimientos eran lo más grande que se ha conseguido en los 80 años de historia de las selecciones nacionales.
Yo no sé si la gente externa lo considere así, porque ni yo mismo le doy esos alcances, pero no deja de sentirse bien el hecho de que haya quien así lo catalogue.
Estoy seguro que los jugadores que consiguieron ese diploma, como se los dije antes de empezar el Mundial, hoy tienen un semblante diferente y la vida les ha cambiado y espero que sea para bien.
Me he topado con mucha gente que me hace recordar cada uno de los juegos y me emociona ver que hay muchos niños que se enteraron de lo que consiguió México en el Mundial de Playa.
De esto es de lo que realmente deseo hablar en mi columna, ya que en una entrevista que nos hicieron el mismo día de manera separada a Guillermo Cantú y a mí, cuando nos cuestionaban acerca del balance del año, yo lo consideré positivo aunque al periodista no le parecía así y lo comparé con lo que yo viví en mi infancia.
Hoy tengo 39 años y el primer recuerdo que tengo de la Selección es saber que en Alemania 74 no estaba México porque lo habían eliminado de manera vergonzosa en Haití.
Después pude ver en el Azteca parte del Premundial del 77 y sufrir la tristeza de que México quedara en el último lugar en el 78. Este es mi primer Mundial que recuerdo, pues tenía 9 años.
De ahí en adelante en mi desarrollo como aspirante a jugador estuvo la trágica eliminación para el 82.
En el 86, el Mundial como local en donde empieza la maldición de los penales y 2 años después la eliminación por "cachirules" del 90.
Esta parte de vacas flacas las viví ya como jugador y justo quedó fuera del futbol cuando la explosión que hubo en México por la Copa América y una participación muy aceptable en el 94 de los jugadores de mi generación.
Un papel que nadie esperaba pero que hoy sería criticadísimo y reprobado unánimemente si se perdiera de esa forma en la segunda ronda contra Bulgaria. Todo esto son mis recuerdos de la Selección hasta que empezamos a crecer de verdad.
De ahí que mi balance de este año no sea tan malo pese a que no se consiguió ningún título y con el caso extraño de la Sub-17 nueva, quedando fuera del Mundial a principios del 2007.
Los niños de hoy en México crecen viendo a su Selección llegar a la Final de la Copa Oro, llegar a Semifinales y regresar con medalla de la Copa América, subir al podio de Panamericanos y ver si su Selección Sub-20 con jugadores que militan en Europa a gran nivel quedar en quinto lugar mundial.
Mencionaré ahí la Final de playa también ya que aunque es una modalidad, creo que a muchos les gustó ver a 11 futbolistas vestidos de verde llegar a la Final.
Sobraría hablar de los clubes que aunque en el Mundial ridículo en su formato, el Pachuca perdió y se regresó antes de lo esperado, es ya costumbre que haya un mexicano en las finales tanto de Libertadores como de Sudamericana, como es costumbre ya que en el Mundial se pase siempre a la siguiente ronda.
Esto a mí y los de antes de mí no nos tocó verlo. No teníamos que conformar con ver que las figuras de nuestro futbol de entonces iban a los mundiales y ni los conocían (hablo también de los extranjeros de entonces).
Por supuesto que yo soy de los primeros que quieren que se ganen los torneos y no nada más que se llegue a la Final.
Pero así como ya hubo un campeonato del mundo y una Sudamericana, espero que pronto lleguen más satisfacciones de ese tamaño.
No me gustan las comparaciones, pero habrá que pensar en los argentinos que llevan creo que 14 años sin ganar nada y nadie podría decir que sus jugadores no son de los mejores del mundo. Si lo vemos de ese lado, en México se ha avanzado y mucho.
Aunque aún queda mucho por mejorar y dar el salto que seguimos esperando desde hace ya varios años.
FELIZ 2008 PARA TODOS, Y LOS MEJORES DESEOS PARA ESTE AÑO NUEVO, EN ESPECIAL A TODOS LOS QUE CONFORMAN EL FUTBOL MEXICANO.